Disfruta del turismo rural en Cantabria en la Posada rural el Remanso, cerca de Cabarceno y Santander

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A Cidade e Baía de Santander

A tão só 15 minutos em carro da nossa posada se encontra a cidade de Santander.

Um pouco de história:

 

Durante o reinado de Alfonso XIII Santander converteu-se na residência de veraneio favorito do corte. Em 1908 a cidade construiu e presenteou ao monarca o Palácio da Magdalena. Atualmente continua sendo um enclave turístico importante do norte de Espanha, com praias como a do Sardinero (2 km de longitude) ou a da Península da Magdalena, que atraem a um bom número de visitantes, procedentes, na sua maioria, de outras comunidades espanholas embora nos ultimos anos o público estrangeiro também começa a desfrutar delas através do Ferry ou mediante os voos da compañia Irlandesa Ryanair.

Santander é uma cidade situada junto ao mar, em um extremo da ampla baía do mesmo nome. Enquanto os arredores industrializaram-se, o centro continua sendo ideal para passear por um conjunto que reúne berços desportivos, praias e parques perfeitamente cuidados.

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A cidade de Santander sobreviveu a várias catástrofes; a última o terrível incêndio de 1941, que arrasou com o capacete antigo. Alguns deles foram reconstruídos com detalhe e o seu coração está nos berços. Ali atracan os ferrys e de ali saem as lanchas de pagamento que vão para os povos de Pedreña e Somo.

A zona monumental, onde se concentram a maioria dos museus e edifícios oficiais, começa no Passeio Pereda e termina em frente à Casa-Museu e Biblioteca Menéndez Pelayo.

Os jardins de Pereda, em lembrança do escritor costumbrista, e o seu passeio estão encarados aos berços e ao mar. Comércios, lojas de efeitos navais e consignatarios de navios recordam a época dos ‘indianos’.

A praça de Pombo, rodeada de casas aristocráticas –entre elas o Real Clube de Regatas–, e a Praça Porticada são de visita obrigatória. O monumento mais antigo de Santander é a catedral. Assenta-se envelope um estrato romano e alberga a igreja original do século XIII.

Santander conta com numerosas praias, mas a mais emblemática é a praia do Sardinero, flanqueada pelo Estádio de futbol do “Racing de Santander” . A praia é um areal de quase três quilómetros que começa na Avenida da Reina Vitória, à altura da Magdalena, e termina em frente ao Chiqui. Percorre-se em duas horas pelo passeio marítimo.

Pelo caminho passamos pela praia do Camelo, telefonema assim por uma rocha modelada pelo mar que recorda ao animal, e chegamos à Primeira. Pôs-se de moda lá por 1847, como local ideal para tomar os salutíferos ’banhos de ondas’.

A Praça da Itália é o ponto neurálgico do passeio do Sardinero. É um conjunto de edifícios da ‘belle époque’ entre os que destaca o Grande Casino, inaugurado em 1916.

. A esplanada do restaurante Rhin é ideal para desfrutar de uma noite estrellada de verão. O passeio continua pela Segunda até terminar na Avenida García Lago.
A gastronomia de Santander é ‘marinera’. Os restaurantes fazem bom uso de produtos de primeira qualidade: mariscos, peixes planos, de alta mar ou de rocha, e excelentes chipirones ‘maganos’, entre outros

Actualmente continúa siendo un enclave turístico importante del norte de España, con playas como la de El Sardinero (2 km de longitud) o la de la Península de la Magdalena, que atraen a un buen número de visitantes, procedentes, en su mayoría, de otras comunidades españolas que llegan al aeropuerto de "Parayas" con vuelos de la compañia "Iberia" .En los ultimos años el público extranjero también empieza a disfrutar de ellas a través del Ferry o mediante los vuelos de la compañia Irlandesa Ryanair.

Santander es una ciudad situada junto al mar, en un extremo de la amplia bahía del mismo nombre. Mientras los alrededores se han industrializado, el centro continúa siendo ideal para pasear por un conjunto que reúne muelles deportivos, playas y parques perfectamente cuidados.

La ciudad de Santander ha sobrevivido a varias catástrofes; la última el terrible incendio de 1941, que arrasó con el casco antiguo. Algunos de ellos han sido reconstruidos con detalle y su corazón está en los muelles. Allí atracan los ferrys y de allí salen las lanchas de pago que van hacia los pueblos de Pedreña y Somo.

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De turismo por Santander:

La zona monumental, donde se concentran la mayoría de los museos y edificios oficiales, comienza en el Paseo Pereda y termina frente a la Casa-Museo y Biblioteca Menéndez Pelayo.

Los jardines de Pereda, en recuerdo del escritor costumbrista, y su paseo están encarados a los muelles y al mar. Comercios, tiendas de efectos navales y consignatarios de buques recuerdan la época de los ‘indianos’.

La plaza de Pombo, rodeada de casas aristocráticas –entre ellas el Real Club de Regatas–, y la Plaza Porticada son de visita obligatoria. El monumento más antiguo de Santander es la catedral. Se asienta sobre un estrato romano y alberga la iglesia original del siglo XIII.

Sus playas mas emblematicas:

Santander cuenta con numerosas playas, pero la más emblemática es la playa del Sardinero, flanqueada por el Estadio de futbol del “Racing de Santander” . La playa es un arenal de casi tres kilómetros que comienza en la Avenida de La Reina Victoria, a la altura de La Magdalena, y termina frente al Chiqui. Se recorre en dos horas por el paseo marítimo.

Por el camino pasamos por la playa de El Camello, llamada así por una roca modelada por el mar que recuerda al animal, y llegamos a La Primera. Se puso de moda allá por 1847, como lugar ideal para tomar los salutíferos ’baños de olas’.

La Plaza de Italia es el punto neurálgico del paseo de El Sardinero. Es un conjunto de edificios de la ‘belle époque’ entre los que destaca el Gran Casino, inaugurado en 1916.

. La terraza del restaurante Rhin es ideal para disfrutar de una noche estrellada de verano. El paseo continúa por La Segunda hasta terminar en la Avenida García Lago.

Que comer:

La gastronomía de Santander es ‘marinera’. Los restaurantes hacen buen uso de productos de primera calidad: mariscos, pescados planos, de alta mar o de roca, y excelentes chipirones ‘maganos’, entre otros